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Fabricantes nacionales de plantas dosificadoras, móviles y autohormigoneras. Encuentra equipos, repuestos y proyectos para producir concreto en obra o planta fija.Ver todo el ecosistema →

Fabricamos e instalamos plantas dosificadoras de concreto, fijas y móviles, con puesta en marcha y capacitación del personal. Damos servicio posventa y repuestos en Guatemala.
Antes de contratar, revisa nuestras guías técnicas sobre fabricantes de plantas en Guatemala: precios referenciales, tipos y cómo elegir.
De la capacidad de producción en m³/h, de si es fija o móvil, del nivel de automatización de la dosificación, del número y tamaño de silos y tolvas, y de si la cotización incluye la obra civil de cimentación, el montaje y la puesta en marcha. A eso se suman el traslado hasta el departamento donde se instalará, la disponibilidad de repuestos y el servicio posventa. Cotiza contra el volumen mensual que de verdad vas a producir y pide el precio desglosado: equipo, montaje, arranque y capacitación.
La fija se instala en un punto para producción continua y volúmenes altos y sostenidos, y amortiza mejor la obra civil que exige. La móvil se traslada entre obras y conviene en proyectos dispersos, temporales o alejados de una planta comercial, a costa de menor capacidad y de montaje y desmontaje recurrentes. La pregunta que decide no es cuánto produces al mes, sino cuántos años seguidos vas a producir en el mismo lugar.
Dimensiona por tu pico de colado, no por tu promedio mensual. Estima cuántos m³ hay que colocar en la jornada más grande y en cuántas horas, y verifica que la planta pueda alimentar a la bomba y a los camiones sin dejarlos esperando. Considera además el tiempo de ciclo de los mixers hasta el frente de obra: en el área metropolitana el tráfico se come el margen, y una planta rápida con pocos camiones no rinde más que una modesta con la flota bien dimensionada.
El que exige la NTG 41068 en su 17.5: ensayos de resistencia, asentamiento, temperatura, densidad, cálculo de volumen producido, rendimiento relativo y contenido de aire con una frecuencia de <strong>no menos de un ensayo por cada 115 m³ producidos</strong>, cada uno de una amasada distinta, y <strong>al menos un ensayo de resistencia por día para cada clase de concreto</strong>. Sin ese historial no hay forma de defender un resultado bajo, y ese costo no desaparece por ignorarlo: reaparece en el primer desacuerdo con un cliente.
La boleta de entrega completa que exige el apartado 14 de la NTG 41068, con los once datos mínimos, incluidas la hora de carga, la hora de llegada y la hora de inicio de descarga, el agua agregada en obra y el peso total de materiales dosificados. Y si el comprador lo pide o la especificación lo exige, información adicional de certificación como la lectura del contador de revoluciones en la primera adición de agua y el tipo, marca y cantidad de cemento. Si tu equipo no puede emitir eso, no puedes cumplir la norma aunque el concreto sea bueno.
No son un trámite único y federal: el uso de suelo y la licencia de funcionamiento se resuelven en la municipalidad, y los permisos ambientales y de descarga a nivel del ministerio correspondiente según la ubicación y la escala. También pesan los accesos, el suministro de agua y energía, y el manejo de polvos y aguas de lavado. Antes de comprar equipo, confirma con la municipalidad del lugar exacto y con la autoridad ambiental qué se exige en ese predio.
Depende del volumen sostenido, de la distancia a las plantas comerciales de tu zona y de si tienes personal para operar y controlar la producción. Una planta propia sólo tiene sentido si vas a producir de forma continua y estás dispuesto a sostener el laboratorio y las frecuencias de ensayo de la NTG 41068, porque ese costo no desaparece: se traslada de la factura del proveedor a tu planilla. Para obras aisladas o de volumen irregular, el premezclado casi siempre sale mejor. Compara los dos escenarios pidiendo cotización de ambos.